viernes, 3 de septiembre de 2010

Todo

Todo, todo es tuyo,
la voz de mi infancia
mis pasos maduros,
mi risa, mis lágrimas

Desde los inicios,
todo te anunciaba
y te fui aprendiendo
aunque aún no estabas

Siempre ha sido todo
Todo te buscaba
sin saber tu nombre
Todo te nombraba

Todas las esquinas
todas las palabras
todos los amores
donde ya te amaba
Mario Casartelli
(Grande)

viernes, 27 de agosto de 2010

Ardiendo

.0
Brasas arden dentro
hierve la sangre
se hace torbellino
Muerdo mi lengua
Sello mis labios
Que las brasas no se escapen

Qué sería de mí si se quemaran
las rosas y los lirios
si cayeran hechos cenizas
sus pétalos dolidos

Latidos avivan las llamas
gritan alegres las chispas
se esparcen entre las ramas

Me tapo la boca
que no escapen de nuevo
las llamas, que no quemen el cielo
Las gotas y el viento no apagan el fuego

0

jueves, 5 de agosto de 2010

El camino de la vida


El 11 de julio el grupo de secundarios y yo partimos con rumbo a Brasil, en donde teníamos planeado participar de la gran Romaria (peregrinación, en portugués) desde Campos do Jordaô a la Basilica de Nossa Senhora de Aparecida, junto con otras 200 personas, entre las que estaban Universitarios de Brasilia, Sao Paulo, Bahía, de Italia, México y Argentina. A diferencia de varios de mi grupo, yo no había participado de la Romaria el año pasado, por lo tanto era una experiencia completamente nueva y desconocida para mí.

Jamás espere que un viaje cambiara trascendentalmente mi vida, mi percepción de las cosas, y menos aún desde el primer día que estuve en Brasil, allí frente al mar, en la ciudad de Guarujá, donde nos quedamos tres días. Recuerdo, que el Padre Paolino, nos pidió a todos que guardáramos silencio y que observemos el mar. Las olas rugían, galopaban feroces; y en medio de tanta fuerza, de pronto, se rompían contra la arena y se transformaban en suave y veloz espuma que mojaba delicadamente mis pies. Las estrellas en el cielo, y en el horizonte, una delgada línea de luz anaranjada, vestigio de un hermoso atardecer, belleza. No sé porqué, recordé todo lo anterior a ese viaje, todos los tormentos, las luchas, las alegrías, todo; y pude entender que todo eso que aconteció en mi vida, fue para llevarme a ese momento, frente al mar, frente a tanta belleza, a mi destino. Por fin, Dios se reveló ante mí, y me dejo ver que estaba en el camino correcto, con una compañía que me hacía bien. Después de mucho tiempo pude respirar tranquila y aliviada, feliz, con la esperanza de que, si aquella noche yo estaba tan feliz, el día siguiente y mis días restantes, serían mejor. Y así fueron.

Llegaron los días de la Romaria, y el gran camino nos abrió sus puertas. Nos fueron dados a todos, varios criterios sobre los cuales meditar durante la caminata. ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Para qué nací? ¿Cuál es mi vocación? ¿Cómo puedo usar mi vocación para ayudar a la construcción del reino de Dios? Y todas estas preguntas, rompieron mi tranquilidad, mi certeza, y una vez más me sentí perdida. Hasta la última noche, en dónde después de preguntar, escuchar y meditar bastante, comprendí que la Romaría es como la vida. Hay momentos en los que uno atraviesa dificultades por el camino, lluvia, el barro, la niebla que te impide ver. Pero hay momentos en los que uno puede mirar al costado y ver el paisaje tan hermoso que se forma entre las montañas, los ríos, la luz del sol pasando entre las nubes, la belleza: la felicidad, la cual era el sentido de todo el camino, el destino, la razón para la cual nací, para ser feliz. Una vez más tuve la certeza de que este camino era el mío, y de que aquí quiero estar.

Con respecto a la vocación, siempre he tenido una inclinación muy grande hacia el arte, especialmente hacia el canto, que creo es la manera en la que más puedo abrir mi corazón al mundo. En cuanto a cómo puedo utilizar mi don para cantar para construir el reino de Dios, creo que es seguir cantando, en la misa, en la escuela de comunidad, en las peregrinaciones, encuentros, donde sea que yo pueda divulgar y compartir esta felicidad tan grande que encontré en el camino.
Pero no todas mis preguntas fueron respondidas, algunas quedaron inconclusas, dejándome una especie de angustia en el corazón, pero me hicieron abrir los ojos en diferentes aspectos y tener más sed de Cristo, más necesidad de buscarle, de entender, de encontrar respuestas. De seguir este camino hasta encontrar mi destino, que no depende de mí, sino de Él.
Llegar a algo tan bello como la Basílica de Aparecida fue realmente conmovedor, con el cuerpo cansado, los pies dolorosos, pero acompañada por la amistad tan grande que al parecer encontramos todos. Fue realmente bello.

He vuelto a casa contenta, totalmente renovada, con un nuevo enfoque para mi vida, con la certeza de ir en la dirección correcta y con el fortalecimiento de la amistad con mis amigos secundarios que son una parte tan grande de mi vida. Así como también con nuevas amistades que brotaron allá en lo alto de las montañas y que nunca se habrán de olvidar, porque creo que vienen de Cristo, y me empujan y me ayudan en mi camino que antes parecía interminable y terriblemente arduo, hacia mi felicidad, hacia mi destino, hacia el mismo Cristo.

sábado, 31 de julio de 2010


Como una flor se abrió mi corazón

y con sus latidos y tormenta

mostró su sed de infinito



!Revelate ante mí!

Misterio...

martes, 8 de junio de 2010

Paraguayito py'aguasu

Paraguayito mbaretépe rekakuaa

Nde tuichavove campamento-pe

Tahachígui reñemonde ha rekaru

Umi tembye opytáva.

#

Ne mitaitî ha eñorairôma

Ko ñande yvyre que ñahenói ñanemba’e

Umi ñande ja’e yva eñorairô

Ha nde ndereguerekói angaípa.

#

Reguahê tyryrýpe jetutu renyhê

Pe nde retyma vaikuépe oÎ

Ha nde pytu ikane’ô ha oñemondýi

Romboaguije paraguayito, romboaguije.

domingo, 6 de junio de 2010

Amor Oculto

Amor oculto, callado al resto del mundo
Palpitar que me retumba en lo más profundo
Amor mío, que se ha disfrazado de olvido
Amor que por miedo niega lo que ha vivido

Mentiras cubren la verdadera realidad
Solo queremos ser libres, tener libertad
Decir sin miedo lo que de verdad sentimos
Y así por fin, vivir lo que siempre quisimos

Besos ocultos, acusados de no existir
Y tu nombre dice ser ajeno a mi vivir
Caricias secretas, un amor clandestino
Me enferma decir, que no eres mi destino

Filos

Estoy enojada con ustedes, que hicieron girones de mi corazón, estoy tan enojada. Clavaron en mi sus filos, sus terriblemente afiladas puntas, su malvados cuerpos. Mi sangre goteo, se acumuló dentro de mi cuerpo, cardenales florecieron en mi piel, el dolor brotó en invisibles lagrimas nocturnas, ustedes se rieron y se fueron. Mi cuerpo desgraciado cayó en la maldita oscuridad que me tomó por completo, perforo mi cuerpo entero, que en gotas de distintos matices, se desangro.
0
0


Pero estoy más enojada aun contigo, mas que con aquellos que me destrozaron con maldad, con odio o con egoismo, porque se suponía que vos tenias que salvarme, rescatarme, curarme. No te culpe de lo que otros me hicieron, ni de los golpes que recibí por mis errores, pero se suponía que ibas a salvarme. Me miraste a los ojos y me dijiste “ you are fine, don’t cry”, me clavaste, batiendo record en profundidad y sufrimiento causado, me desamparaste y me refugie en otros brazos, que odiaste, y te volviste vos mismo uñas, tijeras y cuchillos que rasguñaron, cortaron y trataron de romper los abrazos, mi refugio dorado.


Me hiciste elegir entre dos lazos, mi cuchillo amado de doble filo. Y te elegí a vos, porque te amo, y te ame desde antes de ser consciente de esta vida y del amor mismo, porque antes de perderte prefiero que la misma soledad se meta en mis pulmones y se robe mi aire, porque sin vos yo no sería nada.